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El desplome de los valores inmobiliarios, con Astroc a la cabeza, ha abierto el debate sobre si estamos ante el inicio del fin del mundo o se trata solo de un traspiés pasajero.
El tema no es baladí. El "milagro español", económicamente hablando, se basa en dos pilares harto conocidos: turismo y construcción.
El sector de la construcción se ha beneficiado de la abundante demanda de vivienda procedente de una necesidad real de parte de la población, pero también de la utilización del ladrillo como destino de una abundante inversión desencantada con las bolsas.
El crecimiento inmobiliario se ha nutrido de una gran cantidad de mano de obra extranjera que, al mismo tiempo, se ha convertido también en parte demandante de inmuebles, en régimen de alquiler o en propiedad, en un movimiento autoalimentado. A más construcción, más necesidad de vivienda para quienes vienen a trabajar en la propia construcción de las viviendas.
Lamentablemente, el incremento de la actividad económica en la construcción no ha venido acompañado de un incremento de la actividad industrial fuera del sector. Más bien al contrario, la deslocalización de empresas ha trasladado las fábricas a muchos de los lugares de origen de esa mano de obra extranjera.
La consecuencia es obvia. Si los puestos de trabajo se van al este de Europa, la mano de obra que ha venido de allí, se marchará buscando un crecimiento económico con más recorrido. La bola de nieve puede empezar a rodar en cualquier momento, arrastrando al resto de sectores económicos.
Los mensajes de calma y sosiego procedentes de las más altas instancias económicas, no contribuyen precisamente a fomentar la calma en los mercados. Si las bolsas se desploman, quienes estén atrapados en acciones a precios de escándalo, no obtendrán la más mínima palabra de consuelo. Más bien serán tildados de especuladores sin escrúpulos por los mismos poderes públicos que ahora reclaman sosiego.
Bolsa Valor ha sido uno de los pocos sitios web que ha mantenido un sesgo alcista para los mercados cuando, desde que el Ibex-35 superó los 9.000 puntos, la mayoría de "expertos" pronosticaban el gran batacazo. Esos mismos expertos aconsejan ahora invertir en grandes valores, cuando los mercados están mostrando signos evidentes de debilidad.
Como bien saben los asiduos de Bolsa Valor, cualquier opinión vertida en esta web puede ser inmediatamente desmentida por el Sistema de Compra Venta que, con sus Señales Diarias, confecciona dos Carteras a tiempo real, a salvo de criterios subjetivos.
En consecuencia, a ese juicio se someterá también la opinión vertida en este artículo. |