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lunes, 06 de marzo de 2006 |
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Los consejeros de AT&T debieron pensar que el sur también existe y echaron mano a la cartera para comprar BellSouth. Las telecos no levantan cabeza desde el pinchazo de la burbuja tecnológica y no sabemos muy bien si los últimos movimientos corporativos obedecen a políticas de crecimiento o se trata de simple supervivencia.
Hay exceso de liquidez en el sistema global y eso se traduce en compras e inflación a partes iguales. Telefónica compró la operadora británica O2 a precio de oro y AT&T hace lo propio con la operadora del sur. La competencia del capital riesgo apura estos movimientos corporativos en los que nadie quiere quedarse fuera. El tamaño de las operaciones se incrementa, provocando la sensación de que cualquier empresa, por grande que sea, puede ser comprada. Estamos de acuerdo en que si hay que comprar, se compra. Pero comprar cualquier cosa a cualquier precio es uno de los síntomas que delatan la confección de las burbujas. |