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Tras afrontar provisiones extraordinarias cercanas a los ochenta millones de euros y despedir al 40% de la plantilla, Avanzit inició en la primavera de 2002 el camino a los infiernos.
En dos meses, suspensión de pagos y en menos de un año, la sombra de la liquidación derrotaba las acciones por debajo del euro.
La aparición en escena de la CNMV confirmó que cualquier situación mala puede ser peor. En defensa de los intereses de los minoritarios de Avanzit, la institución presidida por Blas Calzada, decretó un bochornoso "corralito financiero" suspendiendo por varios meses la cotización de las acciones. Calzada tildó a los minoritarios de "especuladores" y amenazó a Avanzit con la exclusión de bolsa, por no remitir una información sobre la muerte de Manolete.
Dicen que no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo aguante. Y el cuerpo de Acciona no aguantó. Resulta del todo incomprensible que el accionista de referencia, que tragó carros y carretas con Avanzit, vendiese toda su participación cuando ya se veía la luz al final del túnel.
Sea por lo que fuere, la salida de Acciona provocó los últimos mínimos en Avanzit y el punto de inflexión necesario antes de la recuperación. Los acuerdos sindicales, la entrada de Cofina, el retorno del Jedi Tallada y la puesta en valor de Telson, son los cimientos en los que se apoya la actual tendencia alcista de Avanzit.
Existen dudas respecto a si la próxima ampliación de capital será aprovechada por algunos inversores para tomar beneficios. Avanzit entró en la cartera No Ibex Bolsa Valor el pasado 6 de Diciembre y la posición sigue abierta. Si la tendencia se trunca a raíz de la ampliación de capital, Bolsa Valor emitirá la obligada "Señal de Venta". Pero para quien tenga vocación de permanencia en Avanzit, la ampliación de capital debería ser una buena ocasión para incrementar posiciones y poner la vista en el medio plazo. Quizás 4 ever. |