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Venta SAB.
Dicen que a perro flaco todo son pulgas y, cuando la rebaja de los tipos de interés en Estados Unidos parecía que había conseguido devolver la calma a los mercados, el maldito pulgoso se ha descolgado hoy más de un 5% porque el sector servicios en Europa también da muestras de debilidad. Las miradas de los operadores se dirigen ahora a Trichet aunque, de momento, ni siquiera se está rascando.
El Banco Santander se ha deslizado un 5,34% a la baja hasta 11,35 euros, arrastrado por la incertidumbre contagiosa de la crisis inmobiliaria. Además, el banco francés Natixis ha abandonado la puja por dos bancos de inversión que el Santander tiene a la venta. El dinero fresco le vendría muy bien a la entidad que preside Emilio Botín, auténtico maestro pescador en ríos revueltos. En cualquier caso, la paciencia es una virtud a la que don Emilio le saca siempre buen partido.
Técnicamente, la corrección se está apoyando en el importante soporte ubicado en 10,50 euros. Sobre él han topado dos veces las hordas bajistas y, si finalmente consiguen romperlo a la baja, solo medio euro más abajo hay otro de similar calibre. Por si los operadores se volvieran locos definitivamente, habría que guardar algo de dinero para añadir posiciones en 8,75 euros, con vistas al medio y largo plazo. |