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Las actuaciones ordenadas por la Audiencia Nacional en la operación "Atrio" contra las sociedades Afinsa y Fórum Filatélico, responden a una querella presentada por la Fiscalía Anticorrupción, tras una denuncia de la Agencia Tributaria.
La querella establece para ambas sociedades, presuntos delitos contra la Hacienda Pública, blanqueo de capitales, insolvencia punible, administración desleal y falsedad documental.
La alarma social provocada por un escándalo que afecta a 350.000 personas no se ha hecho esperar. Cientos de inversores se han agolpado en las sedes centrales de Fórum y Afinsa para exigir información. Ya se han organizado las primeras plataformas de afectados.
Afinsa y Fórum Filatélico han emitido sendos comunicados en los que niegan todas las acusaciones y garantizan el cumplimiento de los compromisos contraídos. Forum Filatélico, además, lamenta "el grave daño que está ocasionando a la imagen de la empresa y al correcto funcionamiento de su actividad". Afinsa también ha querido garantizar a sus inversores los compromisos que tiene firmados, asegurando que están respaldados por los activos filatélicos, inmobiliarios y financieros de la empresa.
Del análisis de los hechos objetivos se deduce que si la Fiscalía Anticorrupción ha presentado una querella y han intervenido las sedes centrales de ambas empresas, los argumentos deben ser lo suficientemente sólidos como para que no parezca un episodio de los hombres de Paco.
También es cierto que tanto Fórum como Afinsa han insistido en garantizar los compromisos adquiridos con los inversores, excepto en el caso que todos quisieran retirar los depósitos filatélicos al mismo tiempo. Obviamente, ningún activo es capaz de resistir una salida masiva de partícipes sin contrapartida.
Las inversiones filatélicas de Fórum y Afinsa, se componen de colecciones completas de sellos de Europa, emitidas por los estados y conservadas en sus instalaciones bajo las estrictas condiciones de seguridad y conservación que exigen las compañías de seguros. El valor facial de un sello tiene poco que ver con su valor de colección. Es como si los cuadros de Velázquez tuviesen valor por los metros pintados de tela, a precio de mercería, en vez de valor artístico.
Por la naturaleza de los delitos imputados, más que un caso de quiebra patrimonial, parece un asunto de blanqueo de capitales y evasión de impuestos. La inversión filatélica no está respaldada por ningún depósito de garantía y no tiene los mismos controles sobre el capital que padecen las que si lo están. En consecuencia, es fácil que algunos dineros de oscura procedencia hayan descubierto el atractivo de los sellos por razones impositivas.
En cualquier caso, antes de emitir veredictos de culpabilidad o alegatos de inocencia sobre las sociedades filatélicas afectadas, es necesario esperar acontecimientos y tratar las informaciones con el máximo rigor. Después de las experiencias recientes, no es para menos. |